Santo Domingo.- Luego de recibir una condena de ocho años de prisión, Jairo Joel González Durán sorprendió al mostrar una actitud de aparente alegría y alivio. Entre risas, abrazos y gestos de celebración, el condenado compartió el momento con sus abogados y allegados en la sala del tribunal, en una escena poco habitual tras la lectura de una sentencia.
González, acusado de estafar a decenas de personas mediante esquemas de inversión fraudulentos relacionados con criptomonedas y trading, enfrentaba cargos por estafa y lavado de activos.
La sentencia fue emitida por un tribunal de Santo Domingo, tras meses de audiencia y un proceso seguido con atención por la opinión pública debido al perfil mediático del caso.
Aunque la condena fue de ocho años, algunas fuentes cercanas al caso indican que la defensa podría acogerse a beneficios penitenciarios según lo estipulado en la ley, lo que podría explicar en parte la reacción positiva del imputado.
