Varios centenares de personas se concentraron este jueves en Anchorage, Alaska, para protestar contra la llegada del presidente ruso, Vladímir Putin, que este viernes se reunirá con el mandatario estadounidense, Donald Trump, en la primera cumbre entre ambos desde 2019. Según los organizadores, alrededor de 500 manifestantes participaron en la movilización, que tuvo lugar en el centro de la ciudad.
“Putin es un criminal de guerra y no le deberíamos estar dando bienvenida a nuestro país y mucho menos a Alaska”, declaró Rachel Coney. El mandatario ruso enfrenta una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra en Ucrania.
Los manifestantes portaron banderas de Ucrania, girasoles y carteles con mensajes como “No queremos criminales de guerra en Alaska, ni felones en la Casa Blanca”. Otros lemas, como “Alaska está con Ucrania”, reflejaron la solidaridad de la comunidad con el país invadido por Rusia desde 2022.
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