La mujer imputada de torturar y causar la muerte de su sobrina, una niña de siete años, viajó en el mes de abril al municipio Peralvillo, en la provincia de Monte Plata a solicitar a Estefani Morla Coronado que le delegara el cuidado de su hija para ofrecerle una mejor calidad de vida.
Según la solicitud de medida de coerción contra Yokeiry Coronado de la Cruz, su sobrina Estefani Morla accedió a la petición y le entregó a la menor por sus "condiciones precarias".
Tras la entrega de la niña, Estefani Morla Coronado hablaba con su hija mediante videollamadas por WhatsApp, en las cuales constataba que se encontraba en buen estado de salud.
Sin embargo, en los últimos meses a la madre se le dificultó hablar con la menor porque cada vez que intentaba comunicarse con ella, la imputada Yokeiry Coronado de la Cruz "le manifestaba de manera reiterada que la niña se encontraba durmiendo, impidiéndole así verificar directamente su estado físico y emocional".
