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sábado, agosto 23

Hermanos Menéndez seguirán en prisión, pero podrán apelar en tres años

 


Una comisión judicial estadounidense le negó el viernes la libertad condicional a Joseph Lyle Menéndez, un día después de que a su hermano Erik también le ordenaran permanecer en prisión por el asesinato de sus padres hace más de tres décadas, en uno de los crímenes más mediáticos de la historia de este país.


A Lyle, de 57 años, se le negó la libertad condicional porque no convenció al panel de que ya no es una amenaza pública.


Julie Garland, miembro la junta de libertad condicional que revisó el caso, consideró que Lyle aún representa un riesgo para la comunidad pero lo instó a no perder la esperanza porque la negativa "no es el final".


Los hermanos podrán pedir una reevaluación de sus casos dentro de tres años.


"Mi mamá y mi papá no tenían que morir ese día," dijo un emotivo Lyle a la junta, y explicó que la decisión de matar a sus padres fue únicamente suya y no responsabilidad de su "hermanito". "Lo siento mucho por todos, y lo lamentaré por siempre," añadió en sus comentarios finales al panel.


El resultado de la audiencia es el último golpe a un movimiento surgido en internet que exige la liberación de los hermanos y que en los últimos años ha crecido con el apoyo de sus familiares y hasta de celebridades como Kim Kardashian.


Con una primera sentencia a cadena perpetua sin posibilidad de reducción de la pena por haber matado a sus padres con escopetas en su lujosa mansión de Beverly Hills, los hermanos Menéndez se cuentan entre los detenidos con mayor visibilidad mediática de Estados Unidos.


Su juicio en los años 90 fue uno de los más vistos en la televisión estadounidense y su historia volvió a estar bajo los reflectores con la exitosa serie de Netflix "Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menéndez".


Los hermanos conquistaron una importante victoria legal en mayo cuando la justicia estadounidense alivió los términos de su sentencia. Esto les dio derecho a pedir la libertad condicional en caso de demostrar que se arrepentían y que no representaban un peligro para la sociedad.


EE