Juan Marichal fue el primer pitcher dominicano de Grandes Ligas en alcanzar los 2 mil ponchados. Lo hizo en su brillante carrera entre 1960-75 con Gigantes, Boston y Dodgers.
Pero, fue Pedro Martínez el primero en alcanzar los 3,000, entre 1992, año de su debut, y 2009, su última campaña. Pedro lanzó con Dodgers, Montreal, Boston, Mets y Filadelfia. Pedro era un ponchador natural, dos veces pasó de los 300 en una temporada, incluyendo 313 en 1999 cuando ganó su segundo premio Cy Young. Su promedio fue de 10.0 por cada 9 innings lanzados.
Marichal era especialista en dominar al contrario con una gran cantidad de pitcheos rompientes, no era tan ponchador. Su mayor cantidad fue 248 en 1963 y su promedio por cada 9 entradas fue de 5.9.
Y tenemos a Bartolo Colón, el segundo mejor de todos los tiempos entre los dominicanos con 2,535, y solo esos tres han logrado pasar de los 2000 abanicados. Colón no tuvo temporadas de 300 ponches, tuvo dos por encima de los 200, y su mejor año fue 212 en el año 2000 lanzando para Cleveland. Su proporción por 9 entradas fue de 6.6, nada mal.
Bartolo estuvo 21 años en las mayores y ocupa el 2do. lugar con más innings con 3,461. El primero es para Marichal con 3,507 y tercero Pedro con 2,828.1.
El zurdo Framber Valdez alcanza los 1,000 ponches y se convierte en el dominicano número 25 en llegar a tal cantidad. Entre los activos habían llegado allí Luis Severino, de los Atléticos, y Freddy Peralta, de los Cerveceros de Milwaukee.
En el grupo figuran nombres ilustres del pitcheo dominicano, especialmente desde los años 70 hacia acá. ¿Quién será el próximo con 1,000?
UNO MÁS: Por algún motivo de la naturaleza humana, continúan falleciendo ex peloteros de Grandes Ligas. Ahora tocó a Ryne Sandberg, antigua estrella de la segunda base con los Cachorros de Chicago (1981-97). Sandberg, de 65 años, fue víctima de cáncer de próstata reiterativo.
Hace poco tiempo falleció Dave Parker, pero el pasado año hubo una epidemia de fallecimientos de figuras notables del béisbol: Pete Rose, Willie Mays, Rickey Henderson, Rocky Colavito, Orlando Cepeda, Ricardo Carty, Ed Ott, Bill Melton, Bud Harrelson, Fernando Valenzuela y Luis Tiant.
Localmente, el pasado 8 de abril falleció el lanzador dominicano Octavio Dotel, en la tragedia del jet set, y también el ex grandes ligas Tony Blanco.
¿Qué tan bueno fue Sandberg?. El jugó 16 años, todos con los Cubs. Era un estelar de la defensa en la segunda base, al punto de ganar 9 guantes de oro. Fue MVP de la Nacional en 1984, estuvo en 10 juegos de estrellas y ganó 7 bates de plata. Su promedio general de por vida fue de .285, y mostraba también su poder con 282 jonrones, más 2,386 hits. En 1990 fue líder jonronero con 40.
Fue instalado en el Salón de la Fama de Cooperstown en 2005 con un porcentaje de 76.2, pero lo logró en su tercera aparición en las boletas. Su compañero de entonces fue el inmenso Wade Boggs, que obtuvo 91.8%.
TERCERA TORRE: ¿Recuerda alguien las 3 torres del Licey hace par de años? Me refiero a Oneil Cruz, Elly de la Cruz y Ronny Mauricio. Los dos primeros están establecidos en MLB, pero el tercero ha tenido un retraso por una terrible lesión sufrida hace dos torneos invernales, precisamente con Licey.
Es Ronny Mauricio, el muchacho de 6 pies 4 pulgadas, batea a las dos manos y juega en el infield. Los últimos 5 juegos ha estado dejando ver su ofensiva con los Mets de Nueva York, y en 14 turnos suma 7 hits (no incluye juego del martes), con par de jonrones relevantes.
El puede jugar tanto la tercera como la segunda, y los Mets y el manager Carlos Mendoza se han dado cuenta de que tiene gran potencial. Síganlo, porque pudiera ser que el muchacho llegó.
DISCUSIÓN: Por cierto, en el partido del lunes entre Mets y San Diego hubo una discusión fuerte entre Juan Soto y el árbitro principal, que lo ponchó con un strike cantado. En la repetición se vio que la pelota del ponche cayó fuera del “cuadrito” , pero ese cuadrito solo se ve en la TV. En el juego en vivo no aparece, y todo queda a la apreciación del referí. El reclamo de Soto fue fuerte y tuvo que salir el manager Mendoza, quien finalmente fue expulsado.
Los árbitros del plato se equivocan demasiado, y los bateadores lo saben, pero se van a la cueva con su dolor porque ahí, todavía, no hay revisión. Imagino que Soto lo sabe.
Hectorj.cruz@listindiario.com