Al menos 59 personas han muerto y decenas siguen desaparecidas tras las inundaciones que azotaron el centro y sur del estado de Texas. La causa principal fue la crecida súbita del río Guadalupe, que alcanzó niveles históricos luego de intensas lluvias el viernes por la tarde. El condado de Kerr, al este de San Antonio, ha sido el más afectado, con 43 víctimas mortales confirmadas, entre ellas 15 menores de edad.
“Todavía hay fuertes precipitaciones hoy. El balance es ahora de 59 (fallecidos) y, tristemente, prevemos que siga subiendo”, dijo a la cadena Fox News el gobernador adjunto Dan Patrick.
