Después de varios días de silencio, en los que corrieron todo tipo de comentarios inmundos, la ministra de Interior y Policía finalmente habló sobre la campaña de difamación e injuria que se ha desatado en su contra por los mismos personeros que han convertido algunas plataformas digitales en un verdadero zafacón.
Fue contundente la ministra, hablando a título personal y no como funcionaria pública, al decir que llevará el proceso contra aquellos que se han dedicado a tratar de tirar su nombre por el suelo hasta las últimas consecuencias.
Más que justo, es necesario que se le ponga fin a las manipulaciones y extorsiones que algunos intentan desatara a través de medios de comunicación, ya sean formales o informales.
Muchos deciden no hacer caso cuando son injuriados, por la cultura de "dejar eso así" y la falta de confianza en los procesos judiciales, que envenena nuestra sociedad.
Pero Faride Raful debe dar un ejemplo claro y contundente contra aquellos que se entienden con el derecho de destruir honras por placer.
Que este caso, y muchos otros, no se queden en un simple "ay, perdón. Yo me equivoqué" y que los responsables paguen consecuencias.
DIARIOLIBRE
