El combate se celebró en el ANB Arena de Riad, Arabia Saudita, como pelea estelar de la cartelera denominada Fatal Fury. Es la primera de las peleas de este millonario contrato de más de 400 millones de dólares para el peleador mexicano por 5 combates.
Las tarjetas de los jueces reflejaron la clara superioridad del tapatío: 115-113, 116-112 y 119-100.
Durante los doce asaltos, Scull evitó el intercambio a corta distancia e intentó conectar golpes desde fuera, mientras que Álvarez impuso el ritmo de la pelea con una estrategia ofensiva y golpes más certeros.
