Como si se tratara de una exposición que honra la memoria colectiva, decenas de personas se acercaron este Sábado Santo al lugar donde, hasta hace poco, funcionaba la emblemática discoteca Jet Set.
El espacio, ahora reducido a escombros, fue escenario de la tercera tragedia más impactante en la historia de la República Dominicana. La madrugada del martes 8 de abril, la estructura colapsó de manera repentina durante una fiesta, dejando, hasta el momento, 232 víctimas mortales.
En medio del asueto de Semana Santa, algunos visitantes llegaron al lugar vistiendo ropa de playa, evidenciando que habían hecho una parada intencional antes de dirigirse a sus destinos vacacionales.


