El 26 de febrero, la vida de Aida Nicole, una joven de 21 años, llena de sueños y con un futuro brillante, fue arrebatada por la irresponsabilidad de una conductora en estado de embriaguez.
Aida Nicole estaba a semanas de graduarse con honores en Mercadeo en INTEC. Era una hija ejemplar, amiga incondicional y estudiante brillante. Pero su vida terminó en un instante cuando Raquel Guzmán Torres, manejando bajo los efectos del alcohol y cruzando un semáforo en rojo, provocó el accidente fatal en la Av. Winston Churchill.
Los resultados del alcoholímetro lo confirman: tenía 0.096% de alcohol en sangre, suficiente para afectar su juicio y poner en peligro vidas.
La familia de Aida exige justicia y teme que influencias externas impidan un proceso justo. ¡NO permitamos que este caso quede impune!
