“Sumamente arrepentido, sé que fallé y hay que pagar por lo que se hizo”, confesó Luis Eduardo Terrero Gómez, quien asesinó su pareja, la puertorriqueña Angeliris Marrero García, el 31 de diciembre pasado en su residencia en Santo Domingo Este.
Terrero Gómez respondió así a la pregunta de periodistas de si estaba arrepentido del asesinato, cuando este era sacado de la sala de audiencia donde fue dictado auto de apertura a juicio en su contra.
La magistrada Marlenys Santos acogió un pedimento presentado por la Fiscalía de esa jurisdicción, al encontrar elementos suficientes para que el imputado responda en el juicio de fondo de los hechos que se le imputan.

