Dice Junior Noboa que el equipo Arizona Diamondbacks invirtió 20 millones de dólares en la construcción de un nuevo completo en los alrededores de Boca Chica. El sector se llama Los Caracoles y se incorpora a los tantos complejos de beisbol que funcionan en la zona.
Es mucho dinero, digamos RD$1,200 millones de pesos, y también se afirma que pasa a ocupar el primer lugar en cuanto a belleza y facilidades en el país.
De hecho, ya tiene un record pues es la primera academia que coloca luces para el terreno de juego, y allí se podrá producir actividad nocturna.
Esto no puede pasar desapercibido pues es una nueva muestra de que el progreso de la pelota dominicana no se detiene. Y viene de mano con la inversión de la MLB, lo cual debe ser valorado en su justa dimensión.
Es cierto que hay un serio problema en la estructura de la firma de peloteros, con cientos o tal vez más de mil centros privados preparando jóvenes para formarlos y convertirlos en profesionales.
Por ahí se cuela el asunto de hacer grandes negocios pues cuando se consigue una firma ruedan los millones de dólares y siempre será un atractivo.
Son cientos los dueños de “programas” de formación, que sacan a los jóvenes de las escuelas cuando tienen menos de 15 años, pero de eso se viene hablando hace muchísimos años y el Estado nada resuelve.
Hace falta una estructura amplia y fuerte, en la logística, lo conceptual y en capacidad económica, para hacerle frente a este mal, pero esa iniciativa no está a la vista, todavía.