No es común, y no es fácil para los liceístas, darse cuenta de que apenas a cinco días del final de la serie regular, el glorioso equipo azul está en el sótano, es decir, el último lugar en la tabla de posiciones.
Peor aún, pudiera decirse que está en agonía, en la cuerda floja o en estado de coma, pero tiene una oportunidad real de revivir y seguir adelante. Es decir, el panorama de su “muerte” no es 100 %, pues tan solo necesita ganar un par o trío de “jueguitos”, los tres del fin de semana, para pelear de tú a tú con Gigantes, Estrellas y Escogido.
De hecho, desde hoy se jugará en forma corrida durante cinco días, hasta la víspera de Nochebuena, el próximo martes 23. Hay una ventanita de que se produzca un empate en cuarto lugar, lo que llevaría a un partido extra (digamos que el miércoles, 11 a.m.).
El hecho es que el récord del Licey, 19-26, deja con la boca abierta a sus seguidores, que no acaban de entender qué tipo de torneo ha hecho el “tiguerito”, y mucho menos los porqués.
PRECEDENTES: ¿Y cuándo fue la última vez que el club azul terminó en el sótano, fuera de clasificación para el round robin?
Eso sucedió en el torneo de la pandemia del Covid-19, en 2020, en un calendario de 30 partidos, pues el propio Gobierno se vio interesado en que la pelota invernal no se suspendiera. Se tomaron las medidas sanitarias de lugar y se clasificaron cuatro, pero sin round robin.
Se hicieron dos semifinales: de un lado, las Águilas vencieron a los Toros 4-3, y los Gigantes a las Estrellas 4-2. Los cibaeños de Santiago derrotaron a los Gigantes en la final, y esa fue su corona 22, la última conseguida en Lidom.
¿Qué pasó con Licey? Terminó en el último puesto con 13-17, digamos que su último sótano. Antes de ellos, el Escogido fue quinto lugar con 14-16, y eso significa que ese año no hubo semifinal ni final en la capital. El estadio del Ensanche La Fe se quedó apagado.