Santo Domingo.-República Dominicana hace mucho que dejó de ser una isla en materia económica, por lo que sus autoridades están obligadas a estar al tanto de fenómenos que ocurren tan distantes como Ucrania o tan cercanos como Estados Unidos.
Hoy los agentes económicos están atentos a la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos con relación a la tasa de interés de referencia a la espera de que se le haga caso a un intempestivo Donald Trump, que ha reclamado una reducción sustancial para dinamizar su economía.
Tasas de intereses altos en Estados Unidos tiene un efecto en la mesa del dominicano, pues incentiva la expatriación de capitales para aprovechar un mejor rendimiento que en República Dominicana, lo que a su vez genera presión en el tipo de cambio en el mercado local.
Eso, y otras cosas más pero que se entrelazan, vive la economía dominicana, que atraviesa un momento de tensión marcado por una desaceleración del crecimiento, un aumento en el valor del dólar y la amenaza de una inflación mayor en los próximos meses.
El Banco Central, que lidera la política monetaria del país, está inquieto y al parecer se apresta a tomar medidas que pudieran ser sólo paliativas y muy circunstanciales si la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene en el 4.25 su tasa de referencia.
Tasa del dólar
El evento más visible en lo inmediato es el aumento de la tasa del dólar a un ritmo mayor que el planificado, aunque todavía dentro de los márgenes programados pero en su frontera superior.
Se espera que en los próximos días el Banco Central se reúna con el Ministerio de Haciendas y la Superintendencia de Bancos para tomar decisiones tendentes a contener el ritmo del crecimiento de la tasa del dólar, al margen de las decisiones que se esperan en Estados Unidos.
























