Este año escolar entra en su fase final sin mayores contratiempos, más allá de las condiciones climatológicas registradas en algunos territorios del país.
Entre la satisfacción de concluir un ciclo académico y comenzar otro, para los padres de clase media y clase media baja, especialmente, el inicio del próximo año escolar representa un dolor de cabeza debido al pago de la reinscripción y otros servicios educativos.
Aunque diversos proyectos de ley intentaron eliminar o regular el cobro de la reinscripción, ninguno logró convertirse en ley. Como resultado, miles de padres continúan pagando estas cuotas sin que exista una normativa específica que las prohíba o limite de manera expresa en la República Dominicana.
Las iniciativas argumentaban que los estudiantes ya pertenecen al centro educativo y que exigir una nueva cuota cada año representa una carga económica adicional para las familias. Sin embargo, las propuestas legislativas perimieron sin completar el proceso necesario para convertirse en ley.
Los archivos del Congreso Nacional establecen que la última iniciativa perimió durante la Segunda Legislatura Ordinaria de 2023.
Es decir, que después de años de euforia y disputas entre senadores y diputados por la aprobación de estos proyectos, desde hace aproximadamente tres años el tema ha dejado de figurar entre las prioridades legislativas.
































