Llama la atención lo sucedido este fin de semana con la elección de una nueva junta directiva en el Club Deportivo Naco. Noten que la entidad se llama “Club Deportivo”, dando connotación de que su principal enfoque es el deporte.
Pero no es así, la realidad dice otra cosa. Actualmente, en el Naco se concentran 14 mil familias, imagino que el 99.9 por ciento procedentes de la clase media de Santo Domingo y pueblos más cercanos. Habrá algunos “riquitos”, pero son los menos.
¿Cuánta gente es 14 mil familias? Si usted quiere, multiplique eso por 3, por 4 o por 5, y obtendrá algún tipo de suma. Lo cierto es que, en forma simple, multiplique por 2 y tendrá un resumen de casi 30 mil personas rondando el club los 7 días de la semana (porque nunca cierra).
Porque el Naco se ha convertido en el principal refugio recreativo y social de esa clase media, igual que otros clubes como Los Prados, Paraíso y Arroyo Hondo, que ha estado dormido hace tiempo, pero que existe y funciona.
Hay mucha actividad deportiva y facilidades de canchas en varios deportes. En Naco, por ejemplo, hay varios restaurantes de precios controlados sin ITBIS, sport bar, pizzerías, cafeterías, y también añaden servicios de salón, spa, masajes, piscinas de adultos y de niños, tenis, tenis de mesa, artes marciales, canchas de basket, voleibol, dominó, billar y “mucho más”.
Estoy escribiendo esto ahora porque ya las elecciones pasaron, y así evito que me acusen de propagandista de la plancha ganadora, la que encabezó el inmortal del deporte dominicano Mario Álvarez, múltiple medallista de oro en tenis de mesa, y otros amigos, entre ellos Jorge Suncar, exbaloncestista.
Pero lo real es que ese club es tremendo centro social, y el edificio de 7 pisos de parqueo en fines de semana no es suficiente.
El grupo de Mario ganó con un 70 % y el otro 30 % quedó en manos del otro grupo, liderado por el señor Héctor Gaud. En un momento, hubo tensión el pasado viernes porque la candidatura de Mario fue objetada, pero los motivos fueron rechazados por la comisión electoral y no procede citarlos ahora.