Estados Uidos acusó este lunes a China de permitir que su industria química mantenga vínculos con los cárteles del narcotráfico y facilite así el flujo de precursores para fabricar fentanilo, un opioide que ha causado centenares de miles de muertos en Norteamérica y que definió como un «arma de destrucción masiva».
«Sabemos de dónde vienen los precursores químicos. Se fabrican por millones de toneladas en China. Sabemos que se mueven a través de la cadena de suministro global», manifestó en una reunión de la ONU en Viena la directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de EEUU, Sara Carter.
«Sabemos que los débiles controles de exportación de China y su laxa aplicación de la ley permiten a su industria química establecer relaciones con los cárteles», agregó la representante estadounidense en la denominada Comisión de Estupefacientes de la ONU, reunida desde hoy en la capital austríaca.
Al mismo tiempo, destacó que los «controles efectivos» de China sobre tierras raras, necesarias para una gran cantidad de tecnologías, «causan estragos en industrias legítimas».
Sólo el año pasado cerca de 80.000 personas murieron en EEUU por sobredosis e intoxicaciones relacionadas con drogas, incluidas cocaína y metanfetamina mezcladas con fentanilo.
Esta sustancia es 50 veces más potente que la heroína que definió como un «arma de destrucción masiva».






















