SANTO DOMINGO. – Un nuevo giro ha tomado el caso del joven Emmanuel Contreras Medina luego de que el Ministerio Público revelara nuevos detalles sobre la muerte del joven en la solicitud de medida de coerción, que expone una estafa digital que terminó desencadenando un fatal desenlace en el estadio de béisbol La Javilla, en el sector Los Praditos.
De acuerdo con la investigación, los hechos iniciaron cuando Lenin Jhericop Núñez de León publicó en la plataforma Facebook Marketplace la venta de un teléfono iPhone 15 Pro Max de 256 GB por un valor de RD$35,000. El dispositivo atrajo la atención de Joan Manuel Jiménez Medina, quien se puso en contacto con el vendedor para la compra del dispositivo.
Sin embargo, Jiménez Medina se hizo pasar por el vendedor real del aparato y contactó a la víctima, Emmanuel Contreras Medina, a quien le ofreció el mismo celular por una oferta de RD$15,000, suma que la víctima pagó mediante una transferencia bancaria.
Posteriormente, el propio Jiménez Medina se comunicó con Núñez de León y le informó que Emmanuel Contreras Medina iría a recoger el celular por él y le entregaría el dinero en persona.
La confusión y la persecución mortal
Es en virtud de lo anterior, que Lenin Jhericop Núñez de León acordó reunirse en el estadio de béisbol La Javilla con Emmanuel Contreras Medina, quien creía que solo tenía que retirar el dispositivo, porque ya había transferido el pago a Joan Manuel Jiménez Medina.
Por esa razón, cuando el imputado le entregó el celular, lo guardó y se dispuso a marcharse, pero cuando el imputado vio la intención y lo cuestionó sobre el dinero, la Emmanuel salió corriendo alegando que estaba siendo víctima de un robo.
Acto seguido, Lenin Jhericop Núñez de León lo persiguió con un bate mientras le vociferaba que era un ladrón. Al alcanzarlo, lo golpeó en la espalda y luego en la cabeza, provocando que cayera al pavimento, momento que aprovechó para sacarle del bolsillo el citado teléfono móvil, hecho presenciado por testigos y captado en cámaras de seguridad del área.
Trágico desenlace y captura
Tras la agresión, un entrenador del recinto deportivo llamó al 9-1-1 y contactó del empleador de la víctima, ya que él andaba en el vehículo de la empresa, quienes llegaron al lugar, tal como evidencian los videos obtenidos por miembros policiales que acudieron al lugar.